El laboratorio de biotecnología de la fundación Promiva, dedicado a la micropropagación clonal de variedades con interés agronómico, es el único de estas características en España que trata de aunar desarrollo e innovación tecnológica con la formación e inserción laboral de personas con discapacidad intelectual, en palabras de Silvia Valladares, responsable del departamento, que participó en el segundo congreso de educación especial.

El laboratorio, situado en La Veguilla, se dedica a la obtención, mediante técnicas de mejora clásica, de variedades propias de plantas ornamentales, algunas de las cuales han sido patentadas. Varias empresas de distintos sectores agrícolas han mostrado su interés en los servicios del laboratorio, como en el caso de la producción de pistachos, por ejemplo, campo en el que el departamento de biotecnología de Promiva ha trabajado intensamente durante varios meses. Se estima una producción de 80.000 plantas de pistacho para 2020, utilizando técnicas de micropropagación clonal a gran escala.

El laboratorio de Promiva desarrolla tareas de diagnóstico fitopatológico, mantenimiento de un banco de germoplasma con 1.300 variedades propias, y cuenta con una capacidad de 150.000 plantas in vitro. Además, lleva a cabo diversos proyectos de investigación, de gran importancia para el medio rural, en torno a variedades como el alcornoque y la encina, que tienen un gran impacto en importantes sectores productivos.

El laboratorio de biotecnología vegetal fue creado en 1997 en la finca La Veguilla, por la fundación Promiva. Es el único en cuanto a su actividad formadora como técnicos o auxiliares de laboratorio de personas con discapacidad intelectual, dijo Valladares. “La finalidad del proyecto es favorecer la integración laboral y social de personas con discapacidad intelectual para que puedan desenvolverse con autonomía”, añadió.

El departamento cuenta con tres profesionales del sector de la biotecnología vegetal, seis técnicos de laboratorio, y cuatro auxiliares.